Durante mucho tiempo, la posibilidad de consumir tu propia energía solar parecía un privilegio limitado: necesitabas tener una casa con tejado, espacio disponible, permiso de la comunidad y una inversión considerable. Si vivías en un piso, si estabas de alquiler, si tu edificio no reunía las condiciones… lo más probable es que dieras por hecho que aquello no era para ti. Y era comprensible: sin tejado, ¿cómo ibas a poner placas?
Lo que quizás aún no sepas es que eso ha cambiado. Hoy existe una alternativa real, legal, segura y efectiva para generar tu propia energía solar sin necesidad de instalar nada en casa: se llama autoconsumo remoto.
¿Qué significa “autoconsumo remoto”?
Significa que puedes ser propietario de paneles solares ubicados en una planta solar compartida, diseñada específicamente para producir la máxima energía posible. Tus paneles, aunque estén situados a kilómetros de distancia, están conectados virtualmente a tu punto de consumo. Y eso significa que todo lo que generen se descuenta directamente de tu factura eléctrica.
No estás alquilando, ni suscribiéndote a un servicio: estás comprando tus propios paneles solares. Inviertes una sola vez, y desde ese momento, cada kWh producido por tus paneles es energía limpia que genera ahorro mes a mes.
Sí, aunque vivas en un piso
Puede que vivas en el centro de una ciudad, en un bloque sin acceso al tejado, o que estés de alquiler y no puedas hacer obras. Puede que simplemente no te interese entrar en permisos comunitarios o asumir la complejidad técnica de una instalación fotovoltaica.
Con el autoconsumo remoto, todo eso deja de ser un obstáculo. No necesitas hacer nada en casa. No hay instalaciones, ni obras, ni cables, ni permisos. Sólo necesitas una cosa: tener un contrato de electricidad a tu nombre y ganas de ahorrar con energía solar.
Desde el primer mes, verás reflejada la producción de tus paneles en tu factura. Y si un mes generas más de lo que consumes, ese excedente no se pierde: queda acumulado como saldo energético para el siguiente.
El sol está más cerca de lo que crees
Gracias a empresas como Comunidad Solar, pioneras en este modelo en España, ya puedes adquirir el número de paneles que se adapte a tu consumo. Todo el proceso es digital, sencillo y transparente. No necesitas ser técnico ni entender de kilovatios. Sólo necesitas saber que esa energía es tuya, porque los paneles son tuyos.
Y si algún día te mudas, puedes cambiar el punto de suministro asociado o incluso ceder tus paneles a otra persona. Porque no estás suscrito a un sistema externo: estás invirtiendo en un recurso que te pertenece.
¿Cuánto puedo ahorrar?
Dependerá de tu consumo mensual, del número de paneles que adquieras y de la zona en la que vivas. Pero muchos usuarios consiguen cubrir entre un 25% y un 50% de su consumo habitual con energía solar remota. Es decir: entre un cuarto y la mitad de tu factura mensual podría estar generada por el sol… sin que hayas instalado absolutamente nada.
La energía solar ya no es sólo para quien tiene una casa con jardín y espacio en el tejado. La energía solar ahora también es para quien vive en un piso, en un bajo, en un sexto sin ascensor, o en un ático sin orientación sur.
Ahora es para ti.
Porque si puedes tener un contrato de luz, puedes tener tus propios paneles solares.
Y si puedes tener tus propios paneles, puedes empezar a ahorrar desde ya.